Columna IDEAL:DÍAS DE CÓMIC: ¿Qué hablan esos ‘frikis’?

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El cómic, como cualquier otra afición, cuenta con su propio vocabulario o terminología que utilizamos los aficionados, pero que a oídos de otra gente suena como si uno hablara en un extraño idioma, por ejemplo, el Klingón (lengua utilizada en Stark Trek). Esto, a veces, suele generar cierto cachondeo entre la gente.
 
Ahora que están de moda series como ‘Big Bang Theory’, la cual, según me consta, muchas personas están siguiendo asiduamente, parece que la gente controla algo más, pero no creo que por ello hayamos ganado una consideración especial, ya que en sus capítulos aparece una parodia de lo que en ciertos momentos puede ser un aficionado a cualquiera de los diversos temas que se relacionan con la ‘cultura friki’, como Star Wars, comics, juegos de rol… Me da la sensación que las risas no se generan por las conversaciones sino porque los que aparecen en la serie son unos ‘frikis’ y ya está.

Tengo que decir que, generalmente, quienes tienen una gran afición hacia cualquiera de estos temas no suelen mostrarla especialmente hacia el exterior, sino que la cultivan en solitario y con bastante dedicación. No se parecen a los de la serie y tienen una vida muy normal, aunque en algunos momentos podamos ser un poco especiales con respecto al cuidado o conservación de nuestros objetos, cosa que también hacen, por ejemplo, el filatélico o el bibliófilo. Lo que pasa es que estas últimas aficiones cuentan con un mayor respeto a ojos del público.

Lo más extraño es que, normalmente, estas actitudes son muy propias de España, debido probablemente a que este tipo de cultura no aparece hasta prácticamente la segunda mitad del siglo XX. Sintiéndolo mucho, no tenemos cultura de tebeo-viñetas o cómic en nuestro país, en comparación con países como Francia, donde la cultura de la BD (‘Bande dessinée’ o historieta franco-belga) ocupa un apartado cultural importante y a sus dibujantes y guionistas se les puede ver constantemente en la tele o en los medios de comunicación. ¿Alguien le ha visto la cara a Forges? ¿y a Quino? por no nombrar a otros muchos. Seguro que no. Mientras nuestros autores no sean respetados o cuidados como lo son escritores, actores, etcétera, el mundo del cómic permanecerá en la oscuridad y nuestros autores seguirán yéndose a trabajar al extranjero, no por la crisis sino porque fuera se valora mucho más su trabajo.

El éxodo masivo de autores nacionales fuera de nuestras fronteras se deja sentir día tras día, aunque muchas veces es una alegría para nosotros, los aficionados, verlos triunfar fuera. Es el caso de Mateo Guerrero, uno de los españoles que más éxito está teniendo en otros países.